¿CÓMO USO EL ABONO DE OVEJA EN MI HUERTO?

El abono de oveja es uno de los abonos orgánicos más apreciados por su equilibrio entre materia orgánica y nutrientes. Además de aportar nitrógeno, fósforo y potasio, mejora la estructura del suelo, aumenta su capacidad para retener agua y favorece la actividad biológica. Sus beneficios no se limitan a alimentar las plantas, sino también a mantener un suelo sano y fértil a largo plazo. 

Sin embargo, no debe utilizarse recién recogido. El estiércol fresco puede contener semillas viables de plantas silvestres y una elevada proporción de nitrógeno amoniacal, lo que puede dañar las raíces de los cultivos. Por ello, es recomendable dejarlo cocer antes de incorporarlo al huerto. 

¿Cómo prepararlo?

  • Forme un montón y cúbralo para protegerlo del exceso de lluvia.
  • Debe estar húmedo pero no empapado.
  • Déjelo cocer entre 6 y 12 meses antes de utilizarlo.
  • Si no contiene paja, puede mezclarlo con hojas, restos de poda u otra materia vegetal seca.
  • Cuando tenga un aspecto oscuro, homogéneo y un olor similar al de la tierra, estará listo para su uso. 

¿Cómo se aplica?

  • Incorpórelo al suelo antes de la siembra o plantación.
  • Mézclelo con la tierra en lugar de dejarlo sobre la superficie.
  • Aplique cantidades moderadas de forma regular en lugar de grandes aportes puntuales.

Un suelo fértil no se construye en una sola temporada. Igual que ocurre con el pastoreo, los beneficios del abono son acumulativos y se aprecian con el paso de los años cuando se utiliza de forma continuada.

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